Estar al servicio del mundo, desde abajo

Los actos de inicio del curso 2026-2027 en los centros universitarios vinculados a la Compañía de Jesús en Cataluña han abordado cuestiones como el acceso a la educación superior, la responsabilidad social de la investigación y la formación integral de los estudiantes. El delegado de los Jesuitas en Cataluña, Pau Vidal SJ, ha participado en las eucaristías de inicio de curso de Esade y la Universitat Ramon Llull, donde ha invitado a reflexionar sobre el servicio que las instituciones universitarias ofrecen a la sociedad.

Durante las últimas semanas, Esade e IQS, los dos centros que forman parte de la red de universidades jesuitas, han iniciado el curso académico 2026-2027. También lo ha hecho la Universitat Ramon Llull (URL), de la que forman parte ambas instituciones. Los distintos actos han combinado la bienvenida al alumnado, la reflexión sobre los retos de la investigación y la educación superior y las cuestiones sociales que marcan la actualidad.

La URL inaugura el curso con una reflexión sobre la investigación y el servicio a la sociedad

La Universitat Ramon Llull inauguró oficialmente el curso el 9 de octubre, con un acto académico celebrado en el Auditorio de IQS. La lección inaugural se presentó en formato de pódcast en directo, protagonizado por los investigadores de IQS Santi Nonell y Núria Oliva, que conversaron sobre el talento científico, los retos de la investigación universitaria y el impacto de la inteligencia artificial.

En la eucaristía que precedió al acto académico, Pau Vidal SJ, delegado de los Jesuitas en Cataluña, reflexionó sobre el sentido del servicio en el ámbito universitario. A partir del evangelio del lavatorio de los pies, invitó a preguntarse qué significa para una universidad «estar al servicio del mundo, desde abajo».

Una de las cuestiones que planteó fue la del acceso a los estudios universitarios. Vidal advirtió del riesgo de que los centros de excelencia académica acaben formando únicamente a las élites y dejen de ser un instrumento de movilidad social, imprescindible para construir una sociedad más justa y cohesionada. Por ello, hizo un llamamiento a intensificar los programas de becas y a abrir la universidad a muchas más personas, especialmente a aquellas que desearían acceder a ella, pero no disponen de los recursos necesarios.

También puso el acento en la investigación y su contribución al bien común, invitando a orientarla de manera más decidida hacia los grandes retos sociales actuales, como el acceso a la vivienda, la precarización del trabajo, las migraciones o la deshumanización en tiempos de inteligencia artificial.

Por último, reivindicó una visión integral del ser humano, que no separe la preparación profesional de las dimensiones ética, social, afectiva y espiritual de la persona, e insistió en la necesidad de formar personas competentes, pero también plenamente conscientes de su responsabilidad ante las desigualdades, las guerras, las migraciones y las diversas formas de pobreza.

Durante el acto académico, el rector de la URL, Carles Pérez Testor, destacó la diversidad de tradiciones educativas que conviven en la universidad, unidas por una concepción humanista de la persona y la voluntad de servicio a la sociedad.

Khadija Amin alerta del riesgo de normalizar la pérdida de derechos

Algunos de estos aspectos también estuvieron presentes en la inauguración del curso de Esade, el 6 de octubre, que contó con la periodista y activista afgana Khadija Amin, fundadora de Hope of Freedom. En conversación con la profesora Sira Abenoza, Amin compartió su experiencia sobre la pérdida de libertades en Afganistán y la situación de las mujeres y las niñas, y advirtió del riesgo de normalizar la vulneración de los derechos fundamentales.

Su testimonio conectó con algunas de las reflexiones que Pau Vidal había compartido en la eucaristía de inicio de curso de Esade. Ante un mundo «profundamente convulso y trastornado, profundamente violento e injusto», el delegado de los Jesuitas alertó del riesgo de «perder la esperanza y bajar los brazos» e invitó a mantener vivo el interés por la verdad, el respeto y la justicia.

En la misma homilía recuperó la expresión ignaciana «ser contemplativos en la acción», que presentó como una tensión creativa entre dos actitudes que es necesario sostener conjuntamente: la acción y el compromiso, por un lado, y la contemplación, el silencio y la reflexión, por otro. Una manera de entender la formación que aspira a preparar profesionales competentes y comprometidos, pero también personas conscientes y compasivas.

En las intervenciones institucionales, Anna Xicoy, presidenta del Patronato de la Fundación Esade, recordó la vinculación entre la excelencia académica, la formación integral y el compromiso social en la tradición educativa jesuita. Por su parte, el director general, Daniel Traça, destacó la importancia del pensamiento crítico, el diálogo y el criterio ético ante las transformaciones tecnológicas y sociales, y defendió la necesidad de ampliar las oportunidades de acceso a los estudios superiores con independencia de las circunstancias económicas y sociales de cada persona.

IQS: una bienvenida que incorpora la identidad y los valores de la institución

En IQS, más de 570 estudiantes de nuevo ingreso participaron, los días 7, 8 y 9 de septiembre, en las jornadas de bienvenida a los estudios de grado y doble grado, en las que, entre otros aspectos, pudieron conocer la historia y la identidad de IQS, la figura de san Ignacio de Loyola y el paradigma educativo Ledesma-Kolvenbach.

Las actividades incluyeron espacios de debate y reflexión ante diferentes dilemas, con el objetivo de fomentar el pensamiento crítico y el intercambio de puntos de vista. También se organizaron dinámicas de integración dirigidas por estudiantes veteranos y encuentros con antiguos alumnos, que compartieron sus experiencias académicas y profesionales.