Monitores y monitoras del JEL se reúnen en Sant Cugat para preparar el verano desde una mirada ignaciana.

Este domingo 7 de junio tuvo lugar en Sant Cugat del Vallès un encuentro de monitores y monitoras de los diferentes centros de esplai que forman parte del JEL, la red de Jesuïtes Educació en el Lleure. La jornada reunió a participantes de los diversos esplais en un momento clave del curso para estos centros, en plena preparación de las actividades de verano, campamentos, colonias y otras propuestas de ocio educativo.

El encuentro tuvo como lema “Jesús, buen monitor/a”, estableciendo un paralelismo con la imagen de Jesús, buen pastor. A partir de esta intuición, los monitores y monitoras fueron invitados a profundizar en el sentido de su tarea y a preguntarse desde dónde vivimos y acompañamos la actividad de los esplais.

El hilo conductor de la jornada fueron tres verbos ignacianos que expresan también los pilares del JEL: contemplar, servir y agradecer. La reflexión partió de la manera en que contemplamos el mundo y de cómo esta contemplación puede ayudarnos a mirar la realidad con los ojos de Jesús. Esta mirada invita a pasar a la acción y a ponerse al servicio de los demás, no desde el voluntarismo, sino desde la experiencia de sentirse amados y, desde ahí, amar y acompañar.

El tercer verbo, agradecer, nos permite mirar atrás y reconocer la propia historia: la experiencia vivida como niños y niñas, como monitores y monitoras, y también el camino recorrido por los diferentes esplais. Este ejercicio de memoria agradecida abre de nuevo a la contemplación de la realidad y ayuda a renovar el compromiso. El encuentro fue acompañado por Roger Torres, Maria Torras y Jordi Gomà, que ayudaron a dinamizar este espacio de reflexión y trabajo compartido.

Celebración de los 15 años del Esplai CEL

Este clima de memoria, agradecimiento y mirada hacia el futuro ha estado también presente recientemente en la celebración de los 15 años del Esplai CEL, uno de los centros que forman parte del JEL. El pasado 9 de mayo, niños y niñas, familias, monitores, monitoras y exmonitores se reunieron para celebrar quince años de historia, vivencias y compromiso con el ocio educativo.

La fiesta comenzó en la plaza 1 de Octubre, convertida por un día en el “Bosque de la Magia del CEL”, con actividades para todas las edades, como un tapiz colectivo, un espacio para pintar, un trivial del esplai y un pequeño museo con fotografías y recuerdos. Después de una comida popular, la jornada continuó con diversas actividades y la lectura de un manifiesto conmemorativo, que recordó los valores y la esencia que han acompañado al esplai durante estos quince años. Todo un ejemplo de la vitalidad de los esplais y de la importancia de la educación en el tiempo libre para niños, niñas, adolescentes y jóvenes.