Cancela el ruido: escucha para cuidar

Del 23 al 27 de febrero de 2026, las obras de la Compañía de Jesús en Cataluña han celebrado la Semana del Buen Trato y el Cuidado (BTC), que este año ha tenido como lema “Cancela el ruido: escucha (para cuidar)”. Con ello se ha querido poner la mirada en la escucha como una actitud esencial para construir comunidades más humanas, justas y seguras.

En las entidades del sector social de Jesuitas Cataluña, esta invitación cobra un sentido muy concreto: escuchar bien es condición de posibilidad del buen trato cuando se acompaña a niños, niñas y adolescentes, y cuando se trabaja con personas que viven exclusión, vulnerabilidad o experiencias traumáticas. En contextos donde el “ruido” puede ser la precariedad, el miedo o el estrés del día a día, el cuidado comienza a menudo con un gesto aparentemente sencillo y exigente a la vez: hacer espacio para que el otro pueda expresarse con seguridad.

Un trabajo clave para garantizar el respeto, hacer valer los derechos y colaborar en el crecimiento personal de cada individuo.

“Es un trabajo clave para garantizar el respeto, hacer valer los derechos de cada cual y colaborar en el crecimiento personal de cada individuo”, explica Míriam Molina, agente de Entorno Seguro del Centre Sant Jaume de Badalona. En el día a día, esto se concreta en trabajar desde el respeto, las relaciones seguras y los espacios seguros, tanto con las personas atendidas como dentro del propio equipo. Por ejemplo, en el Espai Familiar, que acoge a familias con niños y niñas de 0 a 3 años, la diversidad cultural del grupo se ha convertido en una fortaleza gracias a dinámicas que aseguran que todas las voces puedan ser escuchadas. Eva Tortajada, responsable del proyecto, explica cómo las sesiones se cierran con un momento de calma, en círculo, para que cada participante pueda compartir cómo se ha sentido. “Fomentamos el buen trato a través de la escucha”, asegura Eva.

El lema de este año —“Cancela el ruido: escucha (para cuidar)”— es especialmente relevante para las entidades que acompañan a niños, niñas y jóvenes que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Los principales “ruidos” que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en infancia y adolescencia son el uso excesivo del móvil o de las redes sociales. Pero Marina Cot, del equipo de Buen Trato y Entorno Seguro de la Fundació Salut Alta, alerta de que no podemos olvidar ruidos como la preocupación por la situación económica familiar, vivir en una vivienda insegura o tener miedo de perder el hogar. “Son presiones vinculadas a la falta de oportunidades en el barrio donde vives, a la necesidad de apoyo en los estudios o de espacios de relación entre iguales”, y que les dificultan expresarse en su día a día.

Escucharnos, nombrar lo que sentimos, facilita el diálogo y genera un ambiente seguro.

Por eso, en los proyectos de acompañamiento la escucha se lee como garantía de seguridad. Ariadna Rodríguez, responsable de Que l’escola t’acompanyi del Centre Sant Jaume, señala como principal reto “que las personas puedan confiar y no estén a la defensiva”, y defiende que el buen trato se nota cuando hay un acompañamiento constante y espacios seguros y de escucha. En la misma línea, Gisela Carrés, del proyecto de Suport Emocional, también del Centre Sant Jaume, subraya la importancia de ofrecer un acompañamiento que considere a la persona con toda su mochila personal y cultural, y que le ayude a sentirse protegida sin invadir su intimidad.

Hacer protagonistas y dar voz a los niños y niñas en la Semana del Buen Trato permite sensibilizar y reflexionar sobre el respeto como valor indispensable en las relaciones con los demás. En la Fundació Salut Alta, los niños y niñas del Centre Obert Autonomia han grabado un vídeo en el que muestran que escucharnos y tratarnos con empatía y respeto es transformador y fundamental para cuidar y crear buenas amistades. Por su parte, los y las adolescentes han realizado una actividad para determinar en qué zonas del barrio se sienten seguros, en cuáles no y por qué. El objetivo de la propuesta busca reflexionar sobre las cosas que deberían cambiar para que puedan sentirse más cómodos. Por otro lado, las educadoras del proyecto Centre Educatius, que tiene el objetivo de construir entornos protectores y generadores de buen trato en las escuelas del entorno del barrio de la Salut Alta de Badalona, también han acercado la escucha dinamizando talleres de educación emocional para reconocer y comprender las propias emociones y las de los demás. Porque escucharnos, poner nombre a lo que sentimos a través de dibujos de las distintas expresiones faciales, facilita el diálogo en grupo y genera un ambiente lúdico y seguro.

Tener unos días marcados en el calendario nos hace tener más conciencia de aquello que forma parte del día a día. Y nos recuerda que muchas otras personas trabajan en la misma línea.

En Lleida, varios programas de Arrels Sant Ignasi han impulsado actividades en esta misma línea. Con los niños y niñas del Esplai La Plaça se ha generado un espacio de reflexión sobre el lema de este año y, en el Área de Acompañamiento, también se ha trabajado la temática con un diálogo compartido y la proyección de un vídeo, favoreciendo la toma de conciencia y la corresponsabilidad en las relaciones cotidianas.

Por su parte, La Vinya, en L’Hospitalet de Llobregat, ha puesto el acento en la responsabilidad compartida que supone cuidarnos. Por ello, distintas generaciones han puesto el foco en la escucha y el respeto como base de la convivencia. La campaña se ha vivido con espacios de reflexión y dinámicas para experimentar qué se siente cuando alguien interrumpe o ignora, cómo frenar los rumores, o cómo hacer frente a los discursos de odio y cómo posicionarnos para proteger la dignidad de todas las personas.

La Semana del Buen Trato ayuda a tomar conciencia de aquello que forma parte del día a día de nuestras entidades sociales. “Tener unos días marcados en el calendario hace que pongamos más conciencia y reforcemos el compromiso que tenemos como entidad”, señala Marina Cot, “y nos recuerda que no trabajamos solos en esto, sino que hay muchas otras personas que también realizan una tarea en la misma línea que nosotros”.