| AJUDA 96. IDA Y VUELTA, POR FAVOR. | ||
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(Enviat per un receptor de la pvirtual) No nos sirve la ida sin la vuelta. Tampoco Dios lo quiere que vayamos a El sin volver a la realidad de este mundo con la mente y el corazón llenos del amor que nos ofrece. Los que van a Dios sin billete de vuelta son aquellas personas espiritualistas que piensan que hay que apartarse del mundo perverso y refugiarse en el aislamiento total para alcanzar un cierto nirvana interior en soledad absoluta. Desean cumplir bien la primera parte del mandato bíblico, amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas. Y quisieran ahorrase la segunda parte. Interpretan a Dios según les conviene. Los que quisieran volver sin haber ido están pidiendo peras al olmo. ¿Cómo van a regresar si no han hecho el viaje? Piensan que les basta actuar, servir y trabajar por los demás sin llenar antes el espíritu de la presencia de Aquel que es Amor. Buscan generalmente sentirse bien, y sobre todo tapar con una suma de trabajos el desasosiego oculto que va minando la razón de hacer las cosas. Una huida virtual hacia delante que no responde a la realidad de que no hay regreso sin ida. Una mirada atenta a San Juan de Dios nos muestra que este sí que fue y volvió. Dios era la meta de su corazón, su descanso, su amor, su fuerza apasionante. Los enfermos, mendigos y maltratados eran Dios en el camino de regreso desde la mística a la realidad. Como diría Santa Teresa, hablando de otra cosa, era de los que dejaban a Dios por Dios. Billete de ida: oración, silencio interior, retiro, paz y sosiego en la confianza total. Billete de vuelta: trabajo profesional, rigor científico, entrega absoluta a la persona enferma, dedicación generosa hacia los más abandonados de esta injusta sociedad. Ida y vuelta, por favor. 02/11/2006 Si voleu rebre la pregària virtual per correu electrònic, demaneu-la a jrenau@jesuites.net. | |
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