El Servicio Jesuita a Migrantes alerta sobre las consecuencias de la política de control migratorio

Miembros del Servivio Jesuita a Migrantes han visitado recientemente la zona fronteriza entre Marruecos y España

El Servicio Jesuita a Migrantes-España (SJM-E) ha hecho público un informe sobre la situación en Nador y Melilla, realizado conjuntamente con el Servicio Jesuita a Refugiados-Europa (JRS-E) a partir de las visitas que representantes de ambas organizaciones han hecho últimamente en la zona fronteriza entre Marruecos y España.

En su documento, que entregaron la semana pasada a la Defensora del Pueblo, las entidades alertan de que la política de control migratoria en la Frontera Sur hispano-marroquí incumple la legalidad y nos sitúa más allá de una línea roja de lo moralmente inaceptable. En su viaje fueron testigos de las durísimas condiciones de vida de las personas en tránsito en Marruecos y recuerdan que hay que garantizar la protección a los refugiados y especialmente a las personas más vulnerables.

Durísimas condiciones de vida de las personas en tránsito

El informe "Vidas en la Frontera Sur: Migrantes forzosos y refugiados en Marruecos y acceso a territorio español" pone de relieve que hay un incremento de personas retenidas en Marruecos durante un largo periodo de tiempo. Especialmente duras son las condiciones de vida en los asentamientos de Nador, el Bosque Gurugú y las montañas de Selouane, donde los migrantes se instalan mientras intentan reunir dinero o buscar una nueva oportunidad para saltar la valla. En estos asentamientos malviven en medio de graves problemas alimentarios y sanitarios, sufriendo las mujeres una situación de gran vulnerabilidad por el riesgo de ser víctimas de las redes de tráfico de mujeres, y con la amenaza de las redadas de las fuerzas auxiliares marroquíes.

A pesar de las reformas migratorias aprobadas por Marruecos, con su visita, los representantes del SJM han podido ver que persiste una política de seguridad basada en la represión de cualquier intento de salida irregular. "Los migrantes detenidos en su intento de pasar a Ceuta o Melilla ya no son abandonados en el desierto ni se les expulsa a Argelia por Uxda, pero se les aleja de la frontera conduciendo a Rabat, donde se les deja libres, habitualmente en la estación de autobuses, pero sin recursos ni asistencia", desbordando a las organizaciones humanitarias y generando tensiones entre las comunidades locales de inmigrantes y los recién llegados.

Sobreocupación del CETI de Melilla

En su paso por Melilla, el SJM-España visitó el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Su empleo actual es de unas 1.600 personas, cuando su capacidad es de 480 plazas. "El CETI carece de la infraestructura, instalaciones y equipamiento mínimos para la población que acoge. Es evidente la situación de saturación y hacinamiento. Nos resulta incomprensible por qué el Ministerio del Interior no traslada personas a la península para aliviar la situación del CETI, al menos las necesitadas de protección", afirma el informe. También expresan su preocupación por los menores no acompañados que se encuentran en Melilla.

Control fronterizo y salto de la valla

Después de su viaje, el SJM-España y el SJR-Europa valoran que nuestro sistema fronterizo "está violando la normativa española, europea e internacional vigente". Además, "las prácticas que se llevan a cabo por parte de los cuerpos de seguridad españoles y marroquíes ponen en grave peligro la vida y la integridad física de las personas que intentan acceder a la Unión Europea". Según las conclusiones del informe "el control migratorio no puede ejercitarse a cualquier costo, es evidente que tiene que haber unas líneas rojas, unos límites que señalan lo que es moralmente inaceptable. La situación actual en la Frontera Sur hispano-marroquí nos sitúa en estas líneas rojas moralmente inaceptables”.

EL SJM y el SJR han sido testigos de los peligros que conlleva hoy el salto de la valla, que es una de las vías que genera más preocupación entre las organizaciones humanitarias, ya que está causando graves lesiones a las personas que lo intentan. En su relato describen como la Delegación Diocesana de Migraciones de Tánger dedica grandes esfuerzos en la ayuda a los heridos en el intento de saltar la valla, llevándolos al hospital con heridas en el cráneo, lesiones en la columna vertebral, huesos fracturados y, durante los trágicos sucesos de la playa de Tarajal (Ceuta) el 6 de febrero de 2014, "ojos desencajados perdidos por el impacto de las pelotas de goma".

Puede ampliar esta información escuchando la entrevista de Magis Radio al director del SJM-E, Miguel González, y descargando el documento "Vidas en la Frontera Sur: Migrantes forzosos y Refugiados en Marruecos y acceso a territorio español" [descarregar pdf]

Fecha de la noticia: 
21 de Julio de 2014
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